jueves, 9 de junio de 2016

¿Y si el gobierno ideal fuera el gobierno de quienes no quieren gobernar?

Un gobierno así nos aseguraría honestidad, trabajo desinteresado y vocación en servir a la comunidad. Es un error común pensar que los que ahora están son corruptos pero que uno mismo jamás lo sería, que los demás no saben pero que uno mismo sí sabría. Todo eso es fruto del sesgo cognitivo de superioridad a la media según el cual tendemos a creernos más sabios que el resto, mejores personas que el resto, más limpios, menos corruptibles pero… ¿lo somos de verdad?
¿Y si el problema fuera el poder mismo? ¿Y si en realidad fuera el poder el que nos transformase, el que sacase lo peor de nosotros, el que privilegiase comportamientos deshonestos y sin escrúpulos? ¿Entonces qué?
Planteándolo de forma distinta, quienes compiten por el poder son personas que aspiran a gobernar, así que ¿por qué quieren gobernar? ¿Para servir al resto o para servirse a sí mismos? ¿Alguien que quiere poder lo suele querer para hacer el bien? ¿Es una buena cualidad ética querer el poder?

Actualmente designamos el legislativo y muchos otros organismos de poder, mediante el mecanismo de la elección o sufragio. Pero la elección favorece a dos tipos de personas: A aquellos que son conocidos y a aquellos que justamente quieren el dichoso poder. Los que son conocidos lo son o porque tienen profesiones conocidas, futbolistas, cantantes, actores o porque tienen recursos para serlo, es decir que son ricos o tienen a buenos financieros detrás para pagar sus campañas. ¿Son esas buenas cualidades para la política?

Recordemos el significado, democracia es un sistema en el que el pueblo ejerce el poder y que se rige, por tanto, según la voluntad popular. Las elecciones no son más que uno de los muchos mecanismos que pueden usarse para lograr ese fin. Y si tal cosa no se logra no estamos ante una democracia sino ante otra cosa, haya o no haya elecciones libres. ¿Y si lo que nos han enseñado sobre la democracia fuera falso? La mayor parte de dictaduras se autoconsideran democracias, el mismo franquismo se denominaba a sí mismo como democracia orgánica. ¿Quién nos dice que nuestros gobiernos representativos no han usurpado también esa denominación?

En resumen, se podrían integrar cuatro mecanismos adicionales a la elección que podrían usarse para un mejor desarrollo del gobierno: Sorteo (designación aleatoria), Rotación (mandatos breves y no renovables), Iniciativa Popular (proposiciones de leyes y medidas) y Referéndum (aprobación o rechazo de las iniciativas y capacidad de veto popular).


Y con eso logramos el GOBIERNO DE TODOS es decir de QUIENES NO QUIEREN GOBERNAR.

Texto extraído de: García, Victor/ Sistema en Crisis/ publicado el 22 de mayo de 2013/ consultado en Junio 2016/ extraído de: https://sistemaencrisis.es/2013/05/22/el-gobierno-ideal-el-de-quienes-no-quieren-gobernar/

1 comentario:

  1. Esta propuesta de gobierno me parece razonable para un sistema democrático deficiente como lo tiene Guatemala, ya que disminuye el índice de corrupción en el país y alenta a los ciudadanos a participar activamente como un pueblo unido que tiene poder sobre el gobierno, tal y como lo indica la definición de democracia, un sistema de gobierno elegido por y para el pueblo.
    En mi opinión el principal problema de Guatemala, es la corrupción que existe por parte de quienes están a cargo del país, ya que debido a sus actos ilícitos de robar dinero al pueblo, no se preocupan por satisfacer las necesidades básicas de los ciudadanos, tales como en áreas de trabajo, salud y educación; los cuales son clave para un desarrollo y progreso tanto del país como de cada individuo que reside en él.

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