viernes, 17 de junio de 2016

Pobreza en Guatemala se incrementa en los últimos 10 años

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dará a conocer hoy el documento en Panamá, en el cual destaca que la principal amenaza al progreso en la región es la recaída en la pobreza de entre 25 y 30 millones de personas, que dejaron de ser pobres desde 2003.
Este grupo poblacional forma parte de uno mayor, de 220 millones de personas, que oficialmente no son pobres, pero tampoco lograron ascender a la clase media, indicó George Gray  Molina, coordinador del Informe y autor principal, desde Panamá.
En Guatemala, Gustavo Arriola –coordinador del  Informe Nacional de Desarrollo Humano– comentó que en el país la pobreza “no se redujo”, al contrario, creció. “Se incrementó en los últimos diez años”, indicó el investigador. De 2000 a 2011, entre el 53 por ciento y 63 por ciento de guatemaltecos, unos 3 millones, viven en condiciones de pobreza. “Mientras que en muchos países los pobladores salían de la pobreza, en Guatemala hubo un recrudecimiento de este indicador”, advirtió Arriola.
Factores como la desigualdad y la falta de programas sociales son algunas de las causas, añadió el experto.
En América Latina y el Caribe, Gray Molina comentó que en ese periodo salieron de la pobreza cerca de 72 millones de personas de la región y alcanzaron la clase media otros 94 millones.
Además, señaló que para acelerar la salida de la pobreza de este segmento poblacional, los Estados deben centrar su atención  en el análisis de “exclusiones duras”, como la discriminación contra pueblos indígenas y afrodescendientes de la región, la violencia contra la mujer o exclusión por color de piel, residencia en zonas rurales y la identidad sexual.
Según Arriola, en Guatemala existe exclusión hacia los pueblos indígenas, las mujeres, personas del área rural y jóvenes.
El investigador guatemalteco indicó que en el país de 2000 a 2011 se redujo la clase media en tres por ciento. Bajó del 12 por ciento al 9 por ciento, agregó.

Enfoque regional
El autor principal del Informe explicó que América Latina y el Caribe es diversa y no sigue un patrón único de cambio. Sin embargo, un rasgo común entre los países de la región es que en todos se han experimentado transformaciones sociales, económicas y ambientales significativas en los últimos años.

En ese sentido, Gray Molina refiere que el 42 por ciento de la población de América Latina y el Caribe vivía en condiciones de pobreza por ingresos en 2002, pero el número bajó a más del 24 por ciento en diez años. Mientras, añadió, en términos absolutos, la cantidad de personas en situación de pobreza por ingresos disminuyó de manera sostenida en esos años de 214 millones a casi 142 millones de pobladores.
Esto significa que abandonaron esa condición 72 millones de personas, de las cuales 59 millones vivían en pobreza extrema.
El investigador comentó que los factores asociados con “la salida de las personas de la pobreza”, no son los mismos que la resiliencia (capacidad de adaptarse y avanzar luego de un evento catastrófico o trágico) ante situaciones económicas, personales y ambientales adversos.  “Los primeros tienden a estar relacionados con el logro educativo y el mercado laboral, mientras que los segundos, con la protección social y acceso a activos físicos y financieros”, agregó
El Informe Regional consideró que son necesarias políticas públicas para proteger los logros alcanzados. “Los países de la región enfrentan el doble reto de construir economías inclusivas y consolidar logros en todas aquellas dimensiones situadas más allá del ingreso. Es preciso promover el desarrollo de sistemas de: protección social, de cuidados (de niños y personas de la tercera edad) y labores, así como acceso a activos físicos y financieros”, añadió Gray Molina.
El especialista aseguró que invertir en las mujeres y en sistemas de cuidado resulta clave para sacar la región adelante.

Desigualdad
Pese a los síntomas positivos en el ámbito económico, América Latina y el Caribe es la región más desigual en el mundo, mencionó Gustavo Arriola, coordinador del Informe Nacional de Desarrollo Humano. Este indicador es un obstáculo en la lucha para erradicar la pobreza y la pobreza extrema, dijo.

En el caso de Guatemala, si bien existe estabilidad macrofinanciera, esta no ha impactado el desarrollo humano de los guatemaltecos. “Hay más pobreza”, añadió.

Texto tomado de: Villaseñor, Claudia/ 14 de Junio de 2016/ El periódico/ consultado en Junio de 2016/ extraído de: http://elperiodico.com.gt/2016/06/14/pais/en-guatemala-crecio-la-pobreza-en-los-ultimos-diez-anos/

Un crecimiento económico de desarrollo social

En mayo elPeriódico publicó un suplemento con un plan de nación del cual analistas comentan. Esta es la tercera entrega que va sobre el desarrollo social desde el fortalecimiento de sectores como exportación, políticas económicas modernas, explotación petrolera, urbanismo y proyectos comunitarios.

Reactivar la inversión  a través de la exportación
En términos de crecimiento y desarrollo, una de las estrategias clave es la exportación. Pero para ello hay que invertir en el sector. Para la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), esto es más claro que el agua. “La actividad económica es la que genera los empleos, y eso solo se logra vía las exportaciones”, señala Fanny Estrada, de Agexport, que se basa en la evidencia estadística: solo en los últimos diez años las exportaciones han aumentado un cien por ciento. En la actualidad hay más de 4 mil productos que se están exportando en 125 mercados internacionales.

Esto implica invertir en sectores como el turismo, la agroindustria y posicionar al país en el área forestal. Para Estrada esta meta solo se puede alcanzar si existe un clima favorable de negocios que permita a los exportadores acceder a los grandes mercados mundiales, “y permanecer en ellos”. Esa atmósfera propicia para la inversión requiere de “políticas públicas que promuevan la competitividad, políticas sociales como educación, salud o seguridad, que eleven las capacidades del recurso humano”.

Pero también que haya una agenda legislativa que se interese en la exportación para que se puedan plantear proyectos específicos a corto y mediano plazos. Esa visión transformadora, en la que haya avances en términos de salud, educación, infraestructura y sostenibilidad ambiental, inevitablemente conducirán “al bienestar de la población y van de la mano con que las personas tengan una fuente de ingreso, producto de la prestación de servicios o elaboración de bienes”.

En términos específicos, una inversión que sea atractiva para los exportadores requiere de ciertas prioridades. Entre las que Estrada enumera están: un plan nacional de logística, modernización de comercio como las aduanas, creación de más encadenamientos rurales que se incorporen a la cadena exportadora, plan nacional del idioma inglés, creación de imagen y marca país, estrategia país de promoción comercial, entre otros. “Adicional a las acciones específicas que cada sector productivo necesita para potencializarlo y poder duplicar empleo en cada uno de ellos”.

Modernizar la economía
Cuando se habla de potencializar sectores –como el forestal, el turismo y la agroindustria– Clynton López se pregunta quién debe hacerlo. El director de Economía de la Universidad Francisco Marroquín dice que la economía guatemalteca nace de sectores económicos que han crecido de forma ilícita con el Estado. Como ejemplo está el caso “Cooptación del Estado” que recién revelaron la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP). “Habría que pensar en sectores económicos que puedan competir internacionalmente ante la ausencia de privilegios estatales”. Y aunque en los setenta algunas familias se enriquecieron porque se protegieron ciertas industrias, el desarrollo económico nunca llegó al país.

Entonces lo que propone López es que se pueda importar bajo reglas transparentes e igualitarias. Que el Estado no elija a qué industrias se debe favorecer, sino que más bien se generen condiciones para la competencia internacional y que sea el empresario el que se arriesgue y no el Estado. Lo que hay que buscar es aumentar la producción para que los costos medios bajen. Esto permitiría echar a andar industrias cuyo costo es por lo regular muy alto, como la energía eléctrica.

En términos de macroprecios, Guatemala no tiene tantos distorsionadores como El Salvador o Costa Rica. Pero, para el economista Miguel Gutiérrez, el déficit fiscal que se maneja en el país sí puede afectar los macroprecios. Bajo un enfoque procrecimiento, según Gutiérrez, se puede hacer un manejo menos conservador y ser más competitivos. Como ejemplo menciona a Chile, en donde se mantiene un superávit estructural que conserva los macroprecios en equilibrio y que evita la caída en recesión. “Es un tema del Ministerio de Finanzas, donde el Congreso tendría que aprobar un nuevo presupuesto y hacer una reforma tributaria para fortalecer los ingresos. Todo requiere voluntad política”.

Ver más allá de los minerales
Se ha explotado los recursos minerales pero de formas inadecuadas. Los proyectos no se diseñan ni desarrollan desde un encuentro amistoso con el ambiente. Mucho menos, hablar de incorporar a la matriz de costos programas de educación especializada para la población en la que se desarrolla el proyecto. Pero más allá de los minerales, están otros dos elementos: el petróleo y la energía eléctrica.

Según el director de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas, Luis Ayala, la explotación petrolera es el “único modelo económico que distribuye los ingresos en las comunidades donde están los proyectos”. Ayala señala que las reservas petroleras se encuentran en áreas donde el Estado tiene poca cobertura. No hay salud, educación ni seguridad. “Las empresas petroleras podrían brindar esos servicios sociales a la región”.

Uno de los problemas que ve Ayala en el sistema actual, es que es un modelo apto para que sea el Estado quien explote los campos petroleros. Pero la inversión es muy alta y riesgosa para que las comunidades y el Estado la hagan. “Por eso se busca que lo hagan empresas privadas con experiencia. Pero que a la vez se socialicen los proyectos. Que las comunidades se empoderen en la toma de decisiones de los beneficios sociales y ambientales”.

Ayala, al igual que Carlos Colom, expresidente de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica, considera que no solo es de exportar, sino de romper el paradigma de que Guatemala solo es un país agrícola. En términos de energía eléctrica, Colom ve la situación desde dos enfoques: infraestructura y comercio. Por un lado, la infraestructura para exportar hacia México y Centroamérica ya existe. “Pero hay un grave problema que hay que resolver, según un estudio de Banco Interamericano de Desarrollo (BID): todos los países de Centroamérica con excepción de Guatemala han fallado en reforzar su sistema de transmisión”. Según Colom esa limitante impide que la energía pueda fluir hasta Panamá si se quiere.

Y en términos comerciales y regulatorios, “se debe incentivar las contrataciones de largo plazo, para que haya certeza en los intercambios y se pueda hacer más inversiones”. La complejidad actual reside en que hay contratos para vender energía hacia afuera por cinco años, pero los derechos para usar la línea de transmisión solo tienen vigencia de un año.

Potencial socio-organizativo
Mientras se piensa en megainversiones, también se puede hablar de políticas serias de difusión y extensión de la riqueza: acelerando procesos para la formación de cooperativas, empresas o personas jurídicas cuyos propietarios serían campesinos sin tierra, obreros y clases medias. “Nosotros lo vemos no como grandes proyectos hidroeléctricos, sino más bien en proyectos comunitarios que con cierta asistencia técnica se pueda dar uso al agua para sistemas de riego y no solo para producir energía”, explica Helmer Velásquez, director de la Coordinación de ONG y Cooperativas (Congcoop).

Velásquez considera que la formación de las comunidades es clave para este tipo de ideas, que son el paso previo para ensayar grandes proyectos. “Hemos pensado que incluso la estrategia de generación de energía debiese ser esa: las pequeñas y medianas. Y no las grandes que crean impacto ambiental. Deben ser proyectos ambientalmente amigables”.

Según Velásquez, Guatemala tiene una organización social y productiva con múltiples capacidades más allá de la agrícola. “El potencial socio-organizativo de las comunidades guatemaltecas es muy alto. Tanto el Estado como sectores privados debieran financiar y fortalecer organizaciones sociales y productivas comunitarias como una opción al desarrollo nacional”.

Pero no solo a las comunidades existentes se tiene que dar esta oportunidad, sino también a los espacios que han sido desaprovechados. Por ejemplo crear dos megaciudades en los puertos más importantes del país. Para el arquitecto José María Magaña la idea es atractiva, no solo desde el punto de vista económico como centros de convenciones y parques tecnológicos, sino también como un aspecto turístico. Magaña recuerda que hace 20 años se planteó un proyecto regulador similar para Puerto Barrios, que podría ofrecer también un destino turístico.

“Están dadas las condiciones para ello. Sería atractivo económicamente. Sería de mucho beneficio si pensamos en el crecimiento urbano que hay para satisfacer la necesidad de vivienda”. Todo esto acompañado de escuelas, hospitales, centros de recreación y oportunidad de trabajo. “No hay que olvidar que también se debe pensar en carreteras de acceso adecuadas así como un transporte público funcional”.


Texto extraído de: Oquendo, Juan/ 12 de Junio de 2016/ El periódico/ consultado en Junio de 2016/ extraído de: http://elperiodico.com.gt/2016/06/12/domingo/un-crecimiento-economico-de-desarrollo-social/


Ministerio de Economía propone presupuesto 2017


En Guatemala se estima que uno de cada cuatro jóvenes ni estudia ni trabaja (nini). Abrir más oportunidades para este sector sería uno de los ejes de la Política Económica 2016-2021, que presentaron ayer las autoridades.

Se busca lograr una economía incluyente que le dé oportunidades de empleo a los jóvenes, explicó Rubén Morales, titular del Ministerio de Economía (Mineco), encargado de elaborar la nueva política.

Morales realizó ayer una presentación a los funcionarios del Gabinete Económico, dirigido por el vicepresidente Jafeth Cabrera, y explicó que en dos semanas se tendrá una propuesta final del documento que aprobará el Ejecutivo.

La política tendrá como características alcanzar una economía incluyente, con visión territorial, sostenible, innovadora y global. Según el Ministro, se seleccionarán sectores potenciadores del crecimiento económico en los que se hará énfasis.

Jorge Santos, consultor del Centro Internacional de Investigaciones en Derechos Humanos (CIIDH), comentó que los ejes anunciados por el Mineco evidencian que se replican los temas de la Agenda Nacional de Competitividad y del Plan Katún, que ha sido adoptado como el plan de gobierno.

Al hablar de inclusión de jóvenes en el mercado laboral y de modelos territoriales, Santos dijo que se abre la posibilidad de retomar las propuestas de empleo a tiempo parcial, flexibilización laboral y de salarios mínimos diferenciados que se han intentado aprobar en el pasado.

“Si se sigue el mismo esquema se profundizarán las causas que han llevado al modelo económico del país a una crisis”, agregó Santos al recordar que la pobreza y pobreza extrema han aumentado en los últimos años.

Confirman crecimiento

El año pasado, Guatemala logró una tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4.1 por ciento y para 2016 las estimaciones se mantienen en un rango de 3.1 y 3.9 por ciento, señaló Sergio Recinos, presidente en funciones del Banco de Guatemala.

Morales apuntó a que se logrará un crecimiento cercano al techo alto de la estimación de la banca central.

La Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), lanzó una propuesta en 2012 para la creación de empleo y lograr un crecimiento acelerado de la economía. Se tomaron 25 sectores que suman el 70 por ciento del PIB y que se agrupan en agricultura, pesca y ganadería; manufactura, industrias extractivas y energía; servicios y otros como el comercio y la construcción.

Propuesta

El sector privado y los economistas han indicado que el crecimiento ideal es de seis por ciento. El PIB se ha mantenido en tres por ciento en promedio.

Artículo tomado de: Gularte, William/ 16 de Junio de 2016/ El periódico/ consultado en Junio de 2016/ extraído de: http://elperiodico.com.gt/2016/06/16/economia/propondran-politica-para-fortalecer-el-crecimiento/

El Racismo en Guatemala

Guatemala, país multiétnico y pluricultural, tiene en su historia la vergüenza de una tradición de discriminación y exclusión a los distintos grupos étnicos, de parte de los grupos mestizos dominantes.
El racismo en Guatemala es una forma de discriminación de las personas recurriendo a motivos raciales, tono de piel u otras características físicas, de tal modo que unas se consideran superiores a otras, acto que tiene como fin intencional o como resultado, la disminución o anulación de los derechos humanos como una afrenta a la dignidad humana básica de las personas discriminadas afectando a los pueblos indígenas, garífunas y xinca que conforman la mayor parte de la población.

La discriminación es una situación en la que una persona o grupo es tratada de forma desfavorable a causa de prejuicios, generalmente por pertenecer a una categoría social distinta, en este sentido: racismo es una ideología basada en la superioridad de unas razas o etnias sobre otras. El racismo ha servido para justificar crímenes contra la humanidad como el genocidio y diversas formas como la esclavitud y servidumbre, hechos que no escapan de la historia de Guatemala.
Es la forma en que se menosprecia y se subvalora la organización cultural, social y religiosa de un determinado grupo racial. De esta forma, la discriminación racial pasa entonces desde las bromas "bien intencionadas" hasta por las políticas socioeconómicas que colocan a las personas de determinado grupo racial y étnico en una condición de marginación política y de pobreza, sin los canales correspondientes para que de manera colectiva puedan salir de esa condición, este acto es una realidad social, económica, cultural y política, su erradicación implica un cambio estructural en el modelo de desarrollo imperante y la cultura predominante, en este sentido, basado en una conciencia personal bien clara y definida de lo que es un ser humano sujeto único de derechos y responsabilidades, que no existe diferencia entre uno y otro individuo, debido a que no existen razas, la única raza que existe es la humana.

El decir que en Guatemala un indígena, garífuna o xinca tiene las mismas oportunidades que un ladino sigue siendo un sueño, una utopía. Según el informe de la ONU sobre el combate a la discriminación y al racismo, se siguen observando escasos avances para mejorar la vida de los indígenas, hecho que demuestra la poca atención e intención del Estado de acabar con las prácticas racistas. Sobresalen muchos aspectos en los cuales predomina el racismo como el acceso a la justicia, de 412 casos de discriminación recibidos por el Ministerio Público, solo cuatro tuvieron sentencia, según Prensa Libre (21 de marzo de 2010), así mismo recalca que de los 158 diputados que conforman el Congreso, solo 20 son indígenas y que de los 660 jueces, 50 de ellos habla un idioma maya; también la falta de aprobación de leyes sobre los derechos de los pueblos indígenas; la falta de tipificación del delito de racismo, entre otras.
De esta forma, los distintos gobiernos, asumiendo posiciones ideológicas y políticas acordes a sus intereses, han ejecutado políticas de asimilación de los indígenas a la cultura ladina.
En este país multicolor, cuya riqueza radica precisamente en la diversidad, el aporte cultural, social, económico y en las mismas tradiciones de las mayorías excluidas, los que ejercen la dominación en distintas esferas, han despreciado estos valores y han estigmatizado a los indígenas.
En Guatemala, ser pobre es malo, pero no tan malo como ser indio. El peor insulto que se puede recibir es la comparación con un indígena. Los chistes, las burlas, los refranes reproducen esa cultura racista.
Se reconoce que los pueblos indígenas han sido sometidos a niveles de discriminación, explotación e injusticia por su origen, cultura y lengua y que, como muchos otros sectores de la colectividad, padecen de tratos y condiciones desiguales e injustas por su condición económica y social.
En este sentido, hemos cometido muchos errores como conglomerado, unos por acción, otros por omisión. El Estado cometió múltiples crímenes de lesa humanidad a través de sus gobernadores. Es hora de rectificar y de abonar a esa gran deuda social que tenemos. La solución no es la venganza, la solución pasa por la justicia y el reconocimiento de lo actuado.

Este acto de racismo, es un acto que asumimos de forma cotidiana como parte de la costumbre de que así ha sido, así es y no hay por qué cambiar, es decir, que el racismo esta presente cada día y se fundamenta en el estereotipo que se coloca a los indígenas como seres inferiores, consecuencias que enfrentan miles de personas, hecho que se manifiesta como un signo de fascismo, de ignorancia y de prepotencia al cambio en un pueblo cuyas raíces mayas o indígenas, garífunas o xinca constituye el signo de identidad mayoritario que no puede tolerar similar ofensa.

En nuestra manera de pesar, actuar, hablar influyen las creencias, el deber ser, las normas, los intereses personales, lo ético y moral. Ser personas éticas o tener una ética nos exige reflexionar profundamente para establecer qué es lo que consideramos justo y actuar en consonancia; entonces, ¿cómo podemos establecer en este país fundado sobre un sistema colonial injusto y corrupto, formas de vida que se basen en principios éticos claros que se apliquen de manera igualitaria?

El respeto y protección a la dignidad humana es un principio básico para una relación amena entre el Estado y la ciudadanía como preceptos que establece nuestra propia Constitución, eso implica responsabilidad y transparencia, equidad y sentido de justicia.

Artículo extraido de: Cho, Oscar/ 4 de Junio de 2010/ El racismo nos afecta a todos/ consultado en Junio 2016/ tomado de: http://wwwmiblogkokacr.blogspot.com/

jueves, 9 de junio de 2016

¿Y si el gobierno ideal fuera el gobierno de quienes no quieren gobernar?

Un gobierno así nos aseguraría honestidad, trabajo desinteresado y vocación en servir a la comunidad. Es un error común pensar que los que ahora están son corruptos pero que uno mismo jamás lo sería, que los demás no saben pero que uno mismo sí sabría. Todo eso es fruto del sesgo cognitivo de superioridad a la media según el cual tendemos a creernos más sabios que el resto, mejores personas que el resto, más limpios, menos corruptibles pero… ¿lo somos de verdad?
¿Y si el problema fuera el poder mismo? ¿Y si en realidad fuera el poder el que nos transformase, el que sacase lo peor de nosotros, el que privilegiase comportamientos deshonestos y sin escrúpulos? ¿Entonces qué?
Planteándolo de forma distinta, quienes compiten por el poder son personas que aspiran a gobernar, así que ¿por qué quieren gobernar? ¿Para servir al resto o para servirse a sí mismos? ¿Alguien que quiere poder lo suele querer para hacer el bien? ¿Es una buena cualidad ética querer el poder?

Actualmente designamos el legislativo y muchos otros organismos de poder, mediante el mecanismo de la elección o sufragio. Pero la elección favorece a dos tipos de personas: A aquellos que son conocidos y a aquellos que justamente quieren el dichoso poder. Los que son conocidos lo son o porque tienen profesiones conocidas, futbolistas, cantantes, actores o porque tienen recursos para serlo, es decir que son ricos o tienen a buenos financieros detrás para pagar sus campañas. ¿Son esas buenas cualidades para la política?

Recordemos el significado, democracia es un sistema en el que el pueblo ejerce el poder y que se rige, por tanto, según la voluntad popular. Las elecciones no son más que uno de los muchos mecanismos que pueden usarse para lograr ese fin. Y si tal cosa no se logra no estamos ante una democracia sino ante otra cosa, haya o no haya elecciones libres. ¿Y si lo que nos han enseñado sobre la democracia fuera falso? La mayor parte de dictaduras se autoconsideran democracias, el mismo franquismo se denominaba a sí mismo como democracia orgánica. ¿Quién nos dice que nuestros gobiernos representativos no han usurpado también esa denominación?

En resumen, se podrían integrar cuatro mecanismos adicionales a la elección que podrían usarse para un mejor desarrollo del gobierno: Sorteo (designación aleatoria), Rotación (mandatos breves y no renovables), Iniciativa Popular (proposiciones de leyes y medidas) y Referéndum (aprobación o rechazo de las iniciativas y capacidad de veto popular).


Y con eso logramos el GOBIERNO DE TODOS es decir de QUIENES NO QUIEREN GOBERNAR.

Texto extraído de: García, Victor/ Sistema en Crisis/ publicado el 22 de mayo de 2013/ consultado en Junio 2016/ extraído de: https://sistemaencrisis.es/2013/05/22/el-gobierno-ideal-el-de-quienes-no-quieren-gobernar/