viernes, 17 de junio de 2016

El Racismo en Guatemala

Guatemala, país multiétnico y pluricultural, tiene en su historia la vergüenza de una tradición de discriminación y exclusión a los distintos grupos étnicos, de parte de los grupos mestizos dominantes.
El racismo en Guatemala es una forma de discriminación de las personas recurriendo a motivos raciales, tono de piel u otras características físicas, de tal modo que unas se consideran superiores a otras, acto que tiene como fin intencional o como resultado, la disminución o anulación de los derechos humanos como una afrenta a la dignidad humana básica de las personas discriminadas afectando a los pueblos indígenas, garífunas y xinca que conforman la mayor parte de la población.

La discriminación es una situación en la que una persona o grupo es tratada de forma desfavorable a causa de prejuicios, generalmente por pertenecer a una categoría social distinta, en este sentido: racismo es una ideología basada en la superioridad de unas razas o etnias sobre otras. El racismo ha servido para justificar crímenes contra la humanidad como el genocidio y diversas formas como la esclavitud y servidumbre, hechos que no escapan de la historia de Guatemala.
Es la forma en que se menosprecia y se subvalora la organización cultural, social y religiosa de un determinado grupo racial. De esta forma, la discriminación racial pasa entonces desde las bromas "bien intencionadas" hasta por las políticas socioeconómicas que colocan a las personas de determinado grupo racial y étnico en una condición de marginación política y de pobreza, sin los canales correspondientes para que de manera colectiva puedan salir de esa condición, este acto es una realidad social, económica, cultural y política, su erradicación implica un cambio estructural en el modelo de desarrollo imperante y la cultura predominante, en este sentido, basado en una conciencia personal bien clara y definida de lo que es un ser humano sujeto único de derechos y responsabilidades, que no existe diferencia entre uno y otro individuo, debido a que no existen razas, la única raza que existe es la humana.

El decir que en Guatemala un indígena, garífuna o xinca tiene las mismas oportunidades que un ladino sigue siendo un sueño, una utopía. Según el informe de la ONU sobre el combate a la discriminación y al racismo, se siguen observando escasos avances para mejorar la vida de los indígenas, hecho que demuestra la poca atención e intención del Estado de acabar con las prácticas racistas. Sobresalen muchos aspectos en los cuales predomina el racismo como el acceso a la justicia, de 412 casos de discriminación recibidos por el Ministerio Público, solo cuatro tuvieron sentencia, según Prensa Libre (21 de marzo de 2010), así mismo recalca que de los 158 diputados que conforman el Congreso, solo 20 son indígenas y que de los 660 jueces, 50 de ellos habla un idioma maya; también la falta de aprobación de leyes sobre los derechos de los pueblos indígenas; la falta de tipificación del delito de racismo, entre otras.
De esta forma, los distintos gobiernos, asumiendo posiciones ideológicas y políticas acordes a sus intereses, han ejecutado políticas de asimilación de los indígenas a la cultura ladina.
En este país multicolor, cuya riqueza radica precisamente en la diversidad, el aporte cultural, social, económico y en las mismas tradiciones de las mayorías excluidas, los que ejercen la dominación en distintas esferas, han despreciado estos valores y han estigmatizado a los indígenas.
En Guatemala, ser pobre es malo, pero no tan malo como ser indio. El peor insulto que se puede recibir es la comparación con un indígena. Los chistes, las burlas, los refranes reproducen esa cultura racista.
Se reconoce que los pueblos indígenas han sido sometidos a niveles de discriminación, explotación e injusticia por su origen, cultura y lengua y que, como muchos otros sectores de la colectividad, padecen de tratos y condiciones desiguales e injustas por su condición económica y social.
En este sentido, hemos cometido muchos errores como conglomerado, unos por acción, otros por omisión. El Estado cometió múltiples crímenes de lesa humanidad a través de sus gobernadores. Es hora de rectificar y de abonar a esa gran deuda social que tenemos. La solución no es la venganza, la solución pasa por la justicia y el reconocimiento de lo actuado.

Este acto de racismo, es un acto que asumimos de forma cotidiana como parte de la costumbre de que así ha sido, así es y no hay por qué cambiar, es decir, que el racismo esta presente cada día y se fundamenta en el estereotipo que se coloca a los indígenas como seres inferiores, consecuencias que enfrentan miles de personas, hecho que se manifiesta como un signo de fascismo, de ignorancia y de prepotencia al cambio en un pueblo cuyas raíces mayas o indígenas, garífunas o xinca constituye el signo de identidad mayoritario que no puede tolerar similar ofensa.

En nuestra manera de pesar, actuar, hablar influyen las creencias, el deber ser, las normas, los intereses personales, lo ético y moral. Ser personas éticas o tener una ética nos exige reflexionar profundamente para establecer qué es lo que consideramos justo y actuar en consonancia; entonces, ¿cómo podemos establecer en este país fundado sobre un sistema colonial injusto y corrupto, formas de vida que se basen en principios éticos claros que se apliquen de manera igualitaria?

El respeto y protección a la dignidad humana es un principio básico para una relación amena entre el Estado y la ciudadanía como preceptos que establece nuestra propia Constitución, eso implica responsabilidad y transparencia, equidad y sentido de justicia.

Artículo extraido de: Cho, Oscar/ 4 de Junio de 2010/ El racismo nos afecta a todos/ consultado en Junio 2016/ tomado de: http://wwwmiblogkokacr.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Tal y como se comentaba en clase, el racismo que existe en Guatemala es un gran limitante para el desarrollo del país. Para comenzar, el problema radica en el discriminación que existe al momento de buscar trabajo, las personas indígenas tienen menos oportunidad de conseguir un empleo de oficinista, por ejemplo, con buen salario para poder mantener a sus hijos y brindarles la educación y salud que necesidad para que se puedan desenvolver en la sociedad. Entonces, a estas personas índigenas, debido a que se les califica con poca educación, únicamente tienen empleos de campo, cocina, empleadas de la casa etc., estos trabajos tienen un salario menor al mínimo por lo que no les es posible brindarles la educación adecuada a sus hijos y haciendo esta historia un sistema cíclico. Sin trabajo no hay dinero, sin dinero no hay educación (necesaria), sin educación no hay trabajo.
    En conclusión, Guatemala es un país multicultural y multiétnico, sin embargo, es una sociedad racista en donde únicamente los "ladinos" tienen mas y mejores oportunidades de desarrollo.

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  2. El racismo es un problema estructural de la sociedad Guatemalteca; nos han contado una historia de ganadores y perdedores donde colocan al indígena como le perdedor y al europeo como el ganador, Puesto que es un problema estructural su modificación requiere un proceso largo de cambio de cultura que solo puede conseguirse si se vuelve un objetivo de los programas de educación del país.

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